Tuesday, February 15, 2011

ESPERAR CONTRA TODA ESPERANZA

Dios mío, nadie ha pecado tanto como yo. También yo gozo y mucho espero, porque espero tu gran misericordia.
No siento casi nunca la esperanza ni tengo ningún senti­miento en confianza; pero...
Siento que no he muerto a mí misma. Además, no temo más que a mí misma.
No tengo miedo del demonio.
Nada puede si no se le ayuda.
Sin embargo, a pesar de mi malicia y mis pecados, espero en Dios. Las gracias que él me da todos los días me consuelan. Yo me apoyo en Dios por fe y espero contra esperanza.
Si muriera yo de hambre, de sed, y Dios me hubiera dejado sin pan, yo esperaría que viniese un momento en que viniera a alimentarme.
Oh, yo quiero siempre esperar y abandonarme!

No comments:

Post a Comment